
Nuestros atardeceres son así, siempre habia buscado escenas completas, pero nunca me habia dirigido al sol, y es que da mucho respeto, sus rayos no perdonan. Ya en Otoño, se hace más amigo y te permite acercarte, tanto es así que me olvidé del entorno,y es tan importante que solo quiere salir él, el diafragma se rinde y se cierra, para poder verlo. El resultado es ésta luz roja y esos rayos que aún perdiendo su esplendor deforman ese circulo perfecto.
4 comentarios:
PACO...ME GUSTA COMO HAS TOMADO LA LUZ DEL SOL...UNA BUENA FOTO...UN SALUDO
Ten cuidado que el sensor de la cámara es más frágil ante la luz directa de lo que pensamos, y en una de estas fotos te puedes quedar sin ella...
Un sol expectacular, sin el no seriamos nada.
Besos
Interesante visión del crepusculo,
otra forma de ver el Sol.
Peligrosa para el sensor, pero sin riesgos no hay avances.
Un abrazo.
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